miércoles, 6 de febrero de 2019

"Riamos por no haber perdido la utopía de lo simple"


Esta es la frase que se convirtió en el eslogan de mis redes sociales. No sé si alguien lo ha leído, entendido o al menos visto. Esta frase viene desde 2008 y significa para mí el todo. 
El humor para llevar la vida, la idealización de algo mejor dentro de lo que existe, la lucha y lo sencillo que hace referencia a lo que somos. 

Esta frase la tomé de la siguiente poesía:
PARA QUIÉN VIVIMOS

Si cada día viene con afán aburrido
Si las horas son un lastre
La vida una caja vacía
La calle una cárcel 
Para quién vivimos

Si al hombre le falta aliento
La tierra se muere
El ánimo se rompe
En la vergüenza del pobre
Dime, para qué vivimos

Si alejamos el cielo 
asfixiando el horizonte
si todavía hay árboles que talar
si cada día es un desespero
y el despertar una ausencia
para qué vivimos.

Riamos porque el mar todavía tiene olas
y las playas vida. Riamos porque el malvado 
tiene ojos y no ve la belleza de las tardes;

Riamos porque todavía hay un niño que ríe,
porque volar es un deseo, 
porque sobrevivir no es lo justo;

Riamos porque el llanto, la voz y los gestos no bastan
Riamos por no haber perdido la utopía de los simples
Riamos porque al final quien ríe el último ríe mejor;

Riamos porque la hartura no sofoca la luz y las viñas
siguen oliendo a otoño y cada primavera anuncia
una respuesta a la esperanza;

Riamos porque el mundo es de los pobres y la lluvia sigue
abriendo surcos, porque siempre habrá una voz 
que impide quemar el canto del hombre libre.

Faustino Lobato
Imagen de Christoph Niemann


Buscando cosas nuevas en el internet, me salió esta imagen y de inmediato me sentí completamente identificada.
Así me siento ahora, pensé y después pensé que en realidad no es ahora, sino siempre. Siempre me he sentido en espiral, yendo y avanzando y llegando al mismo punto de partida. Esta imagen marea si la ves, igual que el tratar de resolver por qué, por más tiempo, acción y distancia, llego al punto de partida, consumida por ideas redundantes y una vida que se burla de mí constantemente.

Viviendo en espiral.